2012-08-03_aplMás de 20 empresas del rubro frutas y hortalizas firmaron su segundo Acuerdo de Producción Limpia (APL), de las cuales 7 son de la región de O’Higgins.

La mayoría de las empresas están enfocadas a la exportación de frutas y hortalizas congeladas y acordaron 57 mejoras concretas en un plazo de dos años. El director ejecutivo del Consejo Nacional de Producción Limpia (CPL), Jorge Alé Yarad, explicó que con la firma de este acuerdo, el número 74 desde su creación, han participado más de 5.400 empresas y 8.000 plantas productivas de Arica a Punta Arenas e Isla de Pascua, la mayoría de ellas pequeñas y medianas. “El primer mito que hay que derribar en cada APL es el mito de que la producción limpia es más cara o es un lujo que se pueden dar las empresas grandes para hacer publicidad”, dijo Alé Yarad.

Destacó, además ue este es el segundo APL que realizan con las empresas de este rubro  y que ahora incluyen 26 plantas elaboradoras de alimentos ubicadas entre las regiones de Coquimbo y Los Lagos. “Si el primer APL tenía un enfoque netamente productivo, éste incorpora una visión completa de la sustentabilidad en sus tres dimensiones: Económica, porque queremos que a las empresas les vaya bien; ambiental, porque tomamos medidas para que las empresas sean respetuosas del medio ambiente; y social, porque se considera el impacto que cada planta genera en su entorno”, dijo Alé Yarad.

Instalaciones en la Región de O¨Higgins

La industria procesadora de frutas y hortalizas suscribió su primer APL el 2005, en el que participaron 19 empresas de las distintas regiones del país, sobre todo de la región Metropolitana y O’Higgins, el cual generó impactos relevantes en menor consumo de agua y energía y combustibles y disminución de gases de efecto invernadero.

Actualmente, de  las 26 plantas adheridas a nivel nacional, las cuales representan un 80% del mercado  productivo, 7 son de la Región de O’Higgins: Agrofoods Central Valley, Alimentos y Frutos, Invertec Natural Juice, Invertec Foods (deshidratados, congelados), Patagoniafresh, y Tresmontes Lucchetti.

Estas son las mismas que certificaron en el año 2009 el primer APL de este rubro. El enfoque de este APL 2 está orientado a un conjunto de indicadores de sustentabilidad, así como una mejor gestión del recurso hídrico, la disminución de la huella de carbono y la eficiencia energética. El total de empresas que suscribieron este acuerdo dan trabajo directo a casi 3.000 personas y a 100 mil de modo indirecto, y dan cuenta del 30% de las exportaciones de ese rubro (US$ 391 millones).

El director ejecutivo del CPL destacó que se haya puesto la confianza en este instrumento de gestión voluntario. Y valoró que según mediciones hechas a 19 de sus APL - incluido el primero con el rubro de alimentos - se demostró que “por cada peso que la empresa invirtió en producción limpia rentó $ 5. Y por cada peso que el Estado puso, la rentabilidad social fue de $11”, destacó Alé Yarad. “Todos se benefician con estos acuerdos. La empresa, porque le va mejor en su negocio; para el medio ambiente, porque se asegura una producción sustentable; y para la sociedad completa, porque la empresa acoge las necesidades e inquietudes de la comunidad”, concluyó Alé Yarad.

Finalmente se debe señalar que un APL es un instrumento de gestión en que un grupo de empresas –generalmente PYMEs– y las autoridades reguladoras acuerdan de modo voluntario cumplir estándares de producción limpia más altos que el mínimo legal, de modo que sea rentable para la empresa, respetuoso del medio ambiente y que ésta acoja las necesidades de la comunidad, incluidos trabajadores, proveedores, clientes, consumidores y vecinos.

Revise más información sobre los Acuerdos de Producción Limpia.