Se trata de recomendaciones que permiten a los organismo compradores, realizar un análisis previo para determinar si un bien o producto cumple con criterios de sustentabilidad, observando principios de ahorro, eficacia y eficiencia, los que deben tenerse siempre en consideración en materia de contratación pública.

Como parte de la promoción de compras públicas sustentables e inclusivas, ChileCompra ha publicado la directiva N°25 “Recomendaciones para la contratación de bienes y servicios incorporando criterios ambientales y de eficiencia energética”.

Desarrollada en conjunto con el Ministerio de Medio Ambiente, considera productos con alta demanda dentro del sistema, como vehículos, lámparas, papel y productos de calefacción y, tiene por objeto, ser una herramienta para la toma de decisiones de compra, particularmente sobre la “eficiencia energética” y el “impacto medioambiental”. 

El documento entrega orientaciones que permiten al organismo comprador realizar un análisis previo para determinar si el bien o servicio a adquirir, cumple con criterios de sustentabilidad ambiental y un adecuado equilibrio entre las consideraciones técnicas y económicas, que en consecuencia generen menos impacto negativo en el medio ambiente. Eso es posible, observando los principios de ahorro, eficacia y eficiencia, los que deben tenerse siempre en consideración en materia de contratación pública. 

La nueva directiva propone, además, el uso de herramientas útiles y directas desarrolladas por otros organismos del Estado, como por ejemplo, la web consumovehicular.cl del Ministerio de Energía, que precisa y clasifica los vehículos según sus condiciones de eficiencia energética y de generación de gases contaminantes. Igualmente, se promueve el uso de la web calefacciónsustentable.cl o del sello “Acuerdo de Producción Limpia”. Adquisición de productos 

Dentro de las consideraciones generales figura el impacto ambiental bajo (verificable mediante el uso de sellos), etiquetas y/o certificaciones, nivel de eficiencia energética u otras; costos de operación del producto o servicio, (según la información disponible); costos de mantención o reposición que requiere el producto para su correcto funcionamiento; costos o convenios de disposición final de productos o residuos generados.

Se suma además, que la empresa y/o industria productora del bien a adquirir cumpla con estándares de producción limpia, validado mediante certificaciones públicas y reconocidas. Y, finalmente, que los beneficios de adquirir un producto sean superiores a los costos sociales de ello, por ejemplo, los efectos sobre la salud de la población, asociados a la emisión de contaminantes.

Respecto de cada producto, en términos generales, señala los siguientes criterios al momento de realizar el análisis:  Lámparas: eficiencia energética, tecnología empleada, vida útil, contenido de mercurioVehículos: eficiencia energética, tipo de uso, nivel de emisión de gases de efecto invernadero, nivel de emisiones de contaminantes localesPapel de impresión: procedencia de materia prima para la fabricación del papel, contenidos de fibra reciclada, contenido de cloroProductos de calefacción: este considera etapas como aislación térmica (dependiendo si es edificación residencial o de uso público; reparación de filtraciones; tipo de techumbre, muros y ventanas); sistema de calefacción y tipo de combustible, por ejemplo, utilización de leña certificada.

Compras públicas sustentablesLas contrataciones del Estado, a través del mercado público, generan transacciones por montos que superan los 12 mil millones de dólares, aproximadamente un 3,5% del PIB. Es además un mercado en el que participan 124 mil empresas proveedoras ofertando bienes y servicios a 800 servicios públicos. Dada la envergadura del sistema, este puede transformarse en un aporte al desarrollo económico más sostenible e inclusivo. Por lo mismo, las compras sustentables son aquellas en las que la decisión de compra está asociada no sólo a factores económicos, sino también sociales y ambientales, los que son aplicados a todo el ciclo de vida del producto o servicio.

ChileCompra realiza diversas acciones entre las que destacan la elaboración de directivas de contratación pública para entregar recomendaciones a usuarios compradores en sus decisiones de compra con consideraciones ambientales, sociales y/o económicas. Se espera que este tipo de compras, en conjunto con la implementación de una política de contratación pública sustentable, genere incentivos a las empresas para desarrollar sus propias políticas de sustentabilidad y contribuya a crear un mercado receptivo a nuevas tecnologías y soluciones innovadoras.

Lea acá directiva de compra N°25