ChileCompra presentó avances y nuevas tendencias en compras públicas sustentables en taller “Compras Públicas Verdes en la Región del Asia Pacífico: Desafíos y Oportunidades” organizado por la Dirección de Relaciones Económicas Internacionales (Direcon).

A nivel estatal, las Compras Públicas de Chile representan un alto porcentaje del Producto Interno Bruto nacional (PIB). El año pasado, se adjudicaron alrededor de US$ 9.100 millones por dicho concepto, lo que corresponde al 3,5% PIB. Pero, pese a que el sistema está desarrollado en el país, lo referente a las Compras Públicas Sustentables o Verdes, orientadas a obtener productos catalogados como tales, es incipiente, aunque, tendrían una gran proyección.

Con el objetivo de generar un debate sobre la materia, el Foro de Cooperación Económica Asia Pacífico (APEC), realizó recientemente un taller en Yakarta, Indonesia. En el evento participaron representantes del sector público y privado de las 21 economías APEC, entre ellos los chilenos Roberto Pinedo, Director de ChileCompra, Pablo Prüssing, Encargado de Asuntos Internacionales de la Dirección ChileCompra, y Cristóbal de la Maza, Jefe de la División de Información y Economía Ambiental del Ministerio de Medio Ambiente.

Con el fin de transferir el conocimiento adquirido, el 27 de marzo el Departamento APEC de la Dirección de Relaciones Económicas Internacionales (Direcon), organizó el Taller “Compras Públicas Verdes en la Región del Asia Pacífico: Desafíos y Oportunidades”, en dependencias del Ministerio de Relaciones Exteriores. En el evento, al que llegaron representantes de distintos servicios públicos, expusieron De la Maza y Prüssing.

Realidad de las 21 economías APEC

De las conclusiones presentadas en el Taller, se desprende que el poco desarrollo de las Compras Públicas Verdes no es un tema exclusivo de Chile. Es una realidad en países en desarrollo es incluso una práctica que recién comienza a tomar vuelo en algunas economías desarrolladas.

Para poner de relieve las oportunidades latentes, el Jefe de la División de Información y Economía Ambiental del Ministerio de Medio Ambiente, Cristóbal de la Maza, expuso casos de estudio de productos que podrían incluirse en una política de Compras Públicas Verdes. Uno de éstos fue el de las ampolletas. Aunque las que son sustentables suelen tener un costo de inversión mayor, si se considera su mayor eficiencia en consumo de energía, su mayor durabilidad y menor generación de contaminantes, se obtendrían ahorros netos en el largo plazo.“En las Compras Públicas, si se hace la lectura de largo plazo, hay productos amigables con el medio ambiente que pueden ser una opción económicamente más rentable”, explicó De la Maza.

Otro caso presentado fue el de la industria del papel, donde Chile tendría oportunidades de ampliar las Compras Públicas de papel reciclado. “Si se toman en cuenta otros impactos relacionados con su producción como el manejo sustentable de bosques, consumo de agua y contaminación por uso de cloro elemental en el proceso de blanqueado, te das cuenta que socialmente vale la pena apostar por lo verde”, explicó De La Maza.

Compras Públicas Sustentables en Chile

Aunque en Chile es una opción que está en pleno desarrollo, el Encargado de Asuntos Internacionales de la Dirección ChileCompra, Pablo Prüssing, explicó que el país ha avanzado en la materia, incorporando de a poco criterios ambientales en el mercado público y en particular en el catálogo electrónico de convenios marco, la mayor tienda virtual del país.

Según Prüssing, por su gran capacidad de compra, el Estado posee un efecto aglutinador, por lo que se ha trabajado en la incorporación paulatina de criterios sustentables en sus adquisiciones. Al término de 2012, se estima que 3 de cada 10 compras efectuadas a través del sistema de compras públicas chileno, optan por productos o servicios que responden a estándares medioambientales más eficientes y responsables, generando incentivos competitivos a las más de 112.000 empresas proveedoras del Estado. En el 2012 el 36% de las órdenes de compra de los principales rubros que se transan contemplaron algún criterio de sustentabilidad, como cláusulas específicas y sellos de sustentabilidad. A fines de 2009, dichos criterios se registraban sólo en el 2,7% de las órdenes de compra.

“El 2008 premiamos a las empresas que disponían de sistemas de reciclaje de basura tecnológica, y el 2009 el Estado compró en el catálogo de convenios marco ChileCompra Express más de US$ 5MM para reemplazo de ampolletas en los hogares más pobres de Chile, sólo por dar un par de ejemplos”, puntualizó Prüssing.

Desafíos pendientes

Para impulsar un mayor desarrollo del área, Prüssing explicó que hay temas que necesitan un debate previo. “Para ChileCompra es fundamental escuchar las necesidades de los diferentes grupos de interés. Hay que apoyar a las Pymes para que puedan atender las eventuales exigencias en temas sustentables. Y se trata también de que los compradores públicos cuenten, por ejemplo, con casos prácticos que les permitan evaluar el ciclo completo de un producto o servicio sustentable, con todos los atributos de valor y sus beneficios asociados. Los criterios de sustentabilidad abarcan, por ejemplo, la eficiencia energética de los productos, impacto medioambiental de la solución, condiciones de empleo y remuneración, o si el proveedor ha suscrito Acuerdos de Producción Limpia”, dijo el experto de ChileCompra.

El costo adicional que tienen algunos productos verdes también ha frenado el desarrollo de la industria, aunque a juicio de Alejandro Buvinic, Jefe del Departamento APEC de Direcon, hay oportunidades de impulsar la oferta en esa línea.“Quizás hoy no es una industria muy desarrollada en el país, pero muchas veces el aparato público puede estimular la oferta. Pasó con la industria del papel reciclado en Estados Unidos”, puntualizó Buvinic.

Entre los desafíos que vienen, destacan los sellos regionales y más instancias de coordinación.“Un Observatorio de Compras Públicas, una Eco etiqueta Sudamericana o un Consejo Propyme, son parte de los temas en carpeta”, concluyó Prüssing.